La sopa castellana o sopas de ajo es un plato de los llamados de aprovechamiento, porque se solía hacer con las sobras que había en casa, como el pan duro y con alimentos que siempre suele haber en la despensa como son el jamón y los huevos.
Es un plato perfecto para el frío, para entrar en calor y recuperarnos de las heladas de estos días.
